martes, 29 de abril de 2014

Qué consejos voy a darte yo que ni siquiera sé cuidar de mí.

‘’Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.’’

Soy de ese tipo de personas con temor a mostrar según que sentimientos, ya sea miedo al rechazo, inseguridad o vete a saber que, debo conocer y confiar en una persona firmemente para mostrar mi mejor faceta y ser yo, sin tapujos, sin miedos. Y es que aún así aquellos sentimientos, los tristes, suelo guardarlos en mis más adentros.
Mi mejor terapia es una sonrisa ante todo, ese sabio que habló por primera vez de Yin y el Yan sabía muy bien lo que se decía y es que por muy mal que vayan las cosas supongo que a todo se le puede sacar su lado bueno, igual que inevitablemente las cosas perfectas no existen.
A la mayoría, en todo lo que hemos logrado vivir nos han dado más palos que alegrías, pero lo más importante es recordar aquellos instantes que aunque no fuesen del todo buenos, seguro que puedes deshacerte de todos aquellos pequeños fallos y guardar únicamente lo bueno. Dando menor importancia a las situaciones no es la solución a los problemas, ya que hay que comprometerse con uno mismo y con los demás en cada uno de nuestros actos, dar todo lo que desearimos recibir y soñar, nunca dejar de soñar, si dejas de hacerlo tu vida deja de tener sentido.
Y es verdad que la vida a veces no tiene mucho sentido, pero, para que dárselo, la mayoría de veces las mejores experiencias carecen de ello.
Aunque no lo parezca hoy no he tenido un gran día, simplemente ha sido de altibajos y he logrado encontrar a lo largo del día ese sentido que solo cada uno de nosotros puede darle a la vida y aunque a veces no nos lo compense como debería, piensa que la madre naturaleza siempre nos da sus flores para que cuatro enamorados se las regalen entre ellos, después del trabajo que ha tenido para guardar sus semillas durante todo el invierno.

Y la vida es un poquito ser primavera, guardar nuestras semillas preciadas durante los días en que más sufren para dejarles repartir alegría una vez florecen.